domingo, 28 de enero de 2007

Desde mi ventana, algunos domingos...

Muchas veces os he contado lo bonistas que son las vistas desde mi ventana, que si veo caballos cada mañana al levantar las persianas, y cuando estaba estudiando me acompañaban, que si me asomo por alguno de mis balconcillos al tomar un cafelito veo las sierras este de madrid y la de ávila, ahora mismo nevadas... ¡Qué lindas vistas desde mi ventana!

Pero algunos domingos, como éste, hay una vista, desde mi ventana, que me entristece, es de hombres vestidos de verde que se meten en el bar de enfrente de casa, allí se juntan, y se esperan, enpiezan a llegar a eso de las 9:00 y ahora cogen sus todo terrenos y sus deportivos, sus escopetas, muchos, a sus hijos y van a cazar a los montes, porque en estos pueblos aún hay montes, una, que es más de ciudad que las alcantarillas, no estaba acostumbrada a tanta caza, y por no considerarla un deporte, la desprecio, pero, ahora, además, me acongoja en el inicio de muchos domingos.
Suenan las campanas de misa, y mientras muchos vecinos se apresuran hacia la iglesia, saludan con la mano o la cabeza a quienes, de verde, van por conejos,o perdices, o lo que leches se cace ahora, y con sus hijos, alguno de ellos no tendrá más de diez años y ya sujeta el arma de su padre.
Me parece una costumbre bárbara, no un deporte. No me gustan estas vistas, desde mi ventana.

7 comentarios:

fifilota dijo...

puf, no me extraña que no te guste esa vista. A mi me daría un montón de miedo... puf... no creo que sea un deporte, y menos que niños de diez años tengan armas en sus manos... ¡qué miedo!

Laurix dijo...

Puf! Te comprendo perfectamente. A mí me deprimiría esa vista. Aborrezco las armas o cualquier tipo de violencia en general, y no entiendo que la caza sea un deporte. Luego, diremos que hay problemas...

Elara dijo...

Pues no, yo tampoco lo considero un deporte y no solo me entristece, sino que me cabrea mucho que aún pasen estas cosas...

alimeda dijo...

Yo estoy contigo. Lo encuentro indignante. Te digo yo que la gente con exceso de dinero tiene exceso de aburrimiento y exceso de carencias que suplen de maneras más que cuestionables.

Alex dijo...

Uf, no entiendo que en tu diversión esté el ver sufrir a un animal. Ni entiendo la caza, ni los encierros, toros, y demás salvajadas que llaman "tradiciones"

Susana dijo...

Gentuza!!!

Por cierto ste, aunque no te lo creas yo tengo unos calcetines sin estrenar hace más de un año. No sé porqué pero me da pena ponérmelos.

No me los ha hecho nadie, me los regalaron mis padres para reyes. son azules, muy bonitos, gordos y largos, y tienen un tigre (o algo así) que suena si lo aprietas.

El tigre es de quita y pon, así que no es que no me los ponga porque sean incómodos...

Un beso fuerte

Virginia dijo...

Qué repelús ¿has visto Babel? Las armas lo más lejos posible. Me dan mucho miedo, no puedo con ellas. Espero que estés mejor del resfriado.