martes, 18 de septiembre de 2007

Fuck!


Los escritores siempre dicen que se inspiran para escribir cuando están jodidos, hasta Angel Martín escribe sus monologos cuando está jodido. A mí, estar jodida siempre me ha venido bien para estudiar a lo bestia. Hoy no me vale para nada de ésto. Y a los que os habéis reído de los relatos irónicos de las mierdas de mi vida diaria... ojalá un día nos riámos juntos de ésto.

Otra cosa que hago habitualmente cuando estoy jodida es limpiar la cocina... Igual luego os pongo una foto porque está como los chorros del oro.

8 comentarios:

Carmen Mari dijo...

Chica, pues si aún te sobra energías echame una mano pa mi cocina, que esta si que está jodia.
Solo pensar en meterle mano me pone los pelos como escarpias. Ahhhhhhh.

Devian dijo...

Yo cuando estoy jodido me da por ser borde de cojones con todo el mundo....preferiría limpiar....pero cada uno es como es... ánimo

Lolita Blahnik dijo...

cuando yo estoy jodida no puedo concentrarme en nada... espero que pronto estes mejor. Besitos.

Laurix dijo...

A mí me da por estar sola y comerme la cabeza... Espero que no sea grave, y que se te pase prontito.Besos

Susana dijo...

No puede ser!!! ¿tiene un hijo?! ¿pero con quien?! :-( ohhh my god...

Me encanta ese chico.

Y ya sabes, yo también escribo más y mejor cuando estoy jodida.

Besos

alimeda dijo...

Uy!! Pensaba que era la única rara que cuando está nerviosa o de bajón le da por cojer trapo, escoba y fregona y deja la casa como los chorros del oro, pero veo que no... Muchos ánimos y besazos

Hiroshige dijo...

Pues yo cuando estoy así -y hoy es un día de esos que me dan muchas veces- chocolate. A saco. Luego está el tema de hacer cualquier otra cosa. A mi me da por estudiar a lo bestia también, o hacer cosas con las manos para parar el tembleque: últimamente me da por pintar cuadros... Te diría que ánimo pero no vale de mucho, así que prefiero decirte otra cosa: vete a por chocolate. :-*

Virginia dijo...

No te servirá de consuelo pero los dolores de la regla me están matando y no lo voy a arreglar fregando la cocina precisamente. Ay cariño, qué mala racha llevamos últimamente.