martes, 26 de febrero de 2008

LLUEVE.

Fuerte, valiente, decidida y valiosa son algunos de los adjetivos que me dirigen algunos, muchos, estos días, pues no me siento nada de éso. Ahora que mi situación laboral ha cambiado, ahora que estoy en otra nueva casa de forma permanente, ahora, y era algo que hacía muchos años que no sentía, ahora digo duradero o permanente pero no "definitivo", y es que no creo que nada de lo que hago, nada de lo que me pasa sea definitivo, todo dura un tiempo, limitado, a veces hasta dolorosamente limitado.
En una cama nueva, comodísima, como hacía tiempo, las camas individuales es lo que tienen, parece ser, vuelvo a dormir muchas horas seguidas, más de dos y de tres del tirón, otra vez veo el cielo desde la cama, y este me parece más abierto aunque sea más urbano, pero otra vez vuelvo a soñar con Jose, me despierto desconcertada, pero no le busco.
Hoy he vuelto a llorar, porque no lo entiendo, no entiendo nada, ni me explican nada. Tal vez sea mejor no entender que enfrentarse al hecho de que no te quieren. ¡Qué duro que no te quiera justo esa persona! Pero como nada es insustituible, como me decía aquel novio psicólogo, inteligente y un poco cafre de la universidad, todo pasa Stela, decía, esto pasará y te darás cuenta que te preocupas por nada, que está por llegar lo mejor y que vales más de lo que piensas. (esto me lo dijo porque estaba súper deprimida por no hacer el Practicum cuando quería sino seis meses más tarde, pero aún así me licenciaba en mi promoción, y un año más joven de lo que debía).
Estará por llegar lo mejor, pero ahora tengo ganas de ir sólo a ratos, como esas marchas que se empiezan haciendo una parada, sabiendo que cuando se calienten las piernas tumbarás al grupo, porque te habrás olvidado que no tenías ganas de ir a la montaña, aunque no tuviera nada mejor que hacer. Y no tengo nada mejor que hacer que mirar hacia arriba y pensar en mí, pero hay momentos en los que, sin venir a cuento de nada, recuerdo un sofá, una manta y unos brazos, y me vengo abajo.
El resto del tiempo estoy muy bien, no creais, que me río y bromeo como siempre, y trabajo duro y pienso deprisa, pero a veces esa Stela se para, y es un tostón la verdad.

Hacía muchos días que no lloraba, aunque me diera la tristura, bueno, con mi hermana lloré el otro día, pero porque me regaló un pijama, que ahora llevo puesto, para que me acuerde de ella en mi nueva vida y la llame de vez en cuando. Y lloré porque ella sí es algo definitivo en mi vida, y es una suerte morrocotuda y no siempre lo sé ver. Y ahora estoy llorando, pero creo que es porque hoy soy la ficha roja.

9 comentarios:

Mrs. Knook dijo...

jo, que me vas a hacer llorar a mí también... Muchos besos!!

Carmen Mari dijo...

Animo Stela,solo se me ocurre decirte que mires desde tu ventana al inmenso cielo azul y como las pequeñas nubes corren. A que es hermoso?
Un beso fuerte

Noemi dijo...

Llora. Llora todo lo que tengas que llorar, porque lo que te ha pasado duele. Con el tiempo te dolerá menos, e incluso te alegrarás de que haya ocurrido. Porque lo que vendrá será mejor. Pero aun así, te dolerá a ratos, y echarás de menos lo bueno que compartíais. Dentro de un año te sentirás mucho mejor. Y seguiras sintiendo nostalgia a ratos, y soñando con él de vez en cuando, y pensando en él, y preguntándote porqué, y no entendiendo. Pero todo esto será muy de vez en cuando, y las más veces serás feliz, y estarás convencida de que todo está bien como está.
Piensa en tí, se egoísta, cuídate, aprovechate de tus amigos, pidiéndoles que te cuiden, llamándolos para llorar y que te consuelen. Déjate querer por los que te quieren, porque aunque en estos momentos no seas de muy buena compañía, te quieren, y están ahí. Déjate querer y cuidar como un bebé, aunque ahora mismo no puedas dar nada a cambio. Absorbe todo el cariño que te puedan dar. Y quiérete mucho. Porque vales. La felicidad está ahí, en todas las cosas, en momentos diminutos, en gestos insignificantes. Agárrala.
Un abrazo muy muy fuerte.

Laurix dijo...

Aunque parezca mentira, yo creo que a veces llorar es bueno, porque por lo menos así el cuerpo se desahoga de todo lo que lleva dentro. Llora lo que necesites, porque estoy segura de que vienen tiempos mejores.

Alex dijo...

Ay guapa, que yo también lloro contigo... y no es la primera vez... Estás haciendo bien, comenzando de nuevo, todo sigue y todo PASA. Supongo que es cierto que debe haber un duelo y hay que pasarlo. Todas te decimos lo mismo... te mando tooooda mi energía positiva desde aquí. No te guardes la pena, déjala salir para que se vaya cuánto antes... la pena es líquida y se escapa por los ojos.

Keka dijo...

Roja, azul,amarilla, verde que suerte sigues teniendo.

Un beso

Démonée dijo...

Guapa, me he alegrado mucho de verte por mi blog otra vez. Te he echado mucho de menos, porque eras comentadora asidua desde hacía mucho tiempo.
Espero que todo se te solucione pronto. Yo tengo esperanza en el futuro. Ya verás como nos va a ir bien!
Un abrazo

vitalidad dijo...

No eres la ficha roja, eres una ficha única e insustituible y eres una gran persona con muchas debilidades y con muchos éxitos, como todas.

Estás herida y es normal, llora lo que necesites. Pero no te quedes solo ahí, te tendemos la mano, estamos aquí, te queremos. SuperStela volverá y se meterá conmigo, estoy segura.

Hiroshige dijo...

Llorar es bueno a veces, pero no merece la pena que lo hagas por ningún capullo. Éso piénsalo siempre, que tú vales mucho más :-*