lunes, 4 de agosto de 2008

Lágrimas.... de ésas.

He puesto este vídeo tres veces ya... pero parece que siempre vuelve y vuelve, como el anuncio de El Almendro, pero no hace falta que sea Navidad.



Hoy tengo que postear de nuevo el vídeo de Free Hughs porque hoy he vuelto a llorar. He vuelto a llorar porque, por diversos detonantes, ha venido a mí de nuevo la marcha de Jose, he llorado primero con agobio y con rabia y con pena, luego más lentamente, por esa misma marcha, por la del Abuelo, por un abrazo que me dio Ono entre lágrimas, por un abrazo de Mayra diciendo "¡No, no, no! ¡Tú no joder!", por un abrazo de Marga, sin preguntar ni decir nada, sólo un "Te quiero, nena" muy bajito al soltarme, por un abrazo de Horc que contenía todo el cariño del universo para mí sola, por un abrazo de Elena con alegría sincera por mí, por todos los abrazos de Mabel de lunes por la mañana, por un abrazo de Jota diciendo "Claro que no te voy a olvidar, Señorita", por un abrazo de Ape, por otro de R2, por el genial abrazo, que nos sujetaba al mundo a los dos, de Ivinky, por unos cuantos abrazos de Sergio, que me daba todos cuantos le pedí para no echarme a llorar, por tantos y tantos abrazos de mi hermana....

Y cuando me he sentido de nuevo abrazada por todos ellos, y por todos los que me han mandado abrazos virtuales alguna vez he dejado de llorar y me he sentido mucho mejor.
Y mañana vuelvo al tajo sin gana ninguna, así que, el que tenga mano en las altas esferas, rece un poquito a San Judas o a San Trabajo Soñado y yo, a cambio le doy un abrazo, surta efecto o no.

5 comentarios:

fifilota dijo...

Un abrazo gigante...

Pilar dijo...

Aqui va otro abrazo hermosa. Arriba ese animo siempre :)

anita dijo...

un super abrazo que hace mucho que no te mandaba uno

Pioggia dijo...

Y más y más abrazos virtuales, los que hagan falta para que te sientas querida y acompañada.

Steloide dijo...

FIFILOTA, PILAR, ANITA Y PIOGGIA: muchas gracias por vuestros abrazos, no por ser virtuales los he sentido menos.
Yo os mando otro gordo, gordo, y muchos cariñetes